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La Generalitat retira la acusación contra los exdirectivos de la concertada a cambio de una indemnización de 75.000 euros.

José Manuel Boquet y Víctor Vilagrasa quedan absueltos y la Federación de Centros de Enseñanza acepta pagar el 10% de lo que reclamaba la Abogacía por el caso de los liberados patronales.

José Manuel Boquet y Víctor Vilagrasa, expresidente y ex director gerente de la Federación de Centros de Enseñanza de Valencia (Feceval), han sido absueltos del delito de fraude en subvenciones dentro de la causa sobre los liberados patronales, profesionales de la propia organización cuyas retribuciones pagaba Educación a través de fondos que fueron concedidos para realizar tareas de formación docente. La Abogacía de la Generalitat ha retirado la acusación dentro del acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes, que sí incluye la condena, por el citado delito, para la propia patronal concertada, que se concreta en una indemnización del 10% de la cuantía reclamada inicialmente: 75.000 de un total de 750.000. Además, deberá asumir una multa de 25.012 euros por los hechos cometidos.

La vista se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Valencia. El proceso partió de una denuncia de Compromís, cuando formaba parte de la oposición parlamentaria, que provocó que la Fiscalía llevara los hechos al juzgado, aunque en fase de instrucción ya solicitó el archivo, petición que aceptó el juzgado. La Generalitat recurrió y la Audiencia aceptó sus pretensiones, decretando la apertura del procedimiento. El Ministerio Público ha mantenido ahora su postura, sin formular acusación alguna y pidiendo la absolución de los encausados, que se enfrentaban a tres años de prisión a petición de la administración pública.

El abogado de los exdirectivos, Vicente Boluda, se ha mostrado satisfecho con el resultado. «Siempre hemos defendido su inocencia y que no cometieron ningún delito, y así ha quedado demostrado, la propia Generalitat ha retirado su acusación sobre los mismos», ha explicado. Respecto a la persona jurídica, Feceval, ha señalado que la patronal ha aceptado, dentro del acuerdo de conformidad, que la cuantía pactada como indemnización se corresponde con un desvío de una parte del dinero transferido a actividades privadas de la organización, es decir, no a la formación.

El letrado ha circunscrito la aceptación a la negociación del acuerdo, insistiendo en que las pruebas documentales y el informe pericial presentado la pasada semana «demostraban que esas tareas (formativas) se realizaron y ocupaban la práctica totalidad del tiempo destinado por estas personas». En síntesis, se ha aceptado la condena, con un impacto económico asumible, frente a la posibilidad de que el juicio, finalmente, hubiera acabado con un resolución condenatoria mucho más lesiva, pues entre la responsabilidad patrimonial exigida inicialmente y la multa vinculada a los hechos Feceval podría haber tenido que asumir en el peor de los casos el pago de más de un millón de euros. Por no hablar del riesgo jurídico para las dos personas físicas incluidas en el proceso.

Por su parte, desde la Abogacía de la Generalitat han explicado que se ha aceptado la absolución al considerar que los exdirectivos no obtuvieron beneficios, en cuanto a los trabajos prestados por los liberados, hacia sus personas, y también han vinculado la indemnización con el pacto alcanzado y la justificación de los fondos derivada del informe pericial presentado.

Desde la federación siempre han defendido que el conflicto es atribuible a la administración autonómica, pues el convenio que daba sustento a la liberación de trabajadores no se prorrogó a partir de 2010, prometiéndose la creación de una línea presupuestaria directa, en concepto de formación docente, que nunca llegó a ejecutarse, dándose continuidad a un convenio que, en realidad, carecía de sustento normativo.

En la denuncia inicial también figuraban liberados de la otra patronal, Escuelas Católicas, sobre la que no se formuló acusación al considerar que, a diferencia de Feceval, sí salieron de los centros educativos para realizar tareas de formación.

JOAQUÍN BATISTA


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